Septiembre
29
O barco de los sueños porque te llevas mi amada
tan dulce y tan hermosa la flor de mi esperanza
a un abismo desierto, oscuro y desolado.
O barco de los sueños porque te llevas mi alma
dejando aquí triste el corazón que la aclama
en una guerra sin tregua matas de mi la esperanza.
O barco de los sueños por que me quitas la vida
pues te llevas mi vida en el corazón que se marcha
al encuentro con un mundo del que no se sabe nada.
O barco de los sueños dejar que aborde y valla
pues ella es para mi el aire, agua, tierra y fuego
mi vida que se hunde al ver que ella se marcha.
O barco de los sueños no me dejes aquí solo
llevadme con ella pues estoy muerto sin mi vida
y al ya no ver tu proa mi ultimo suspiro
habrá desvanecido por siempre ante los vivos.
Agosto
26
Y me convertí en un péndulo, perdiendo un poco de vida en cada periodo,
al compás que marcaba la longitud de la cuerda que sujetaba mi cuello
y la fuerza de esta tierra que siempre frustro mis ansias de volar y me ha ido matando de a pocos.
Y estuve oscilando hasta que la fuerza del aire detuvo mi marcha y la parca se llevo mi vida.
Julio
22
Sobre el suelo sentado apoyo mi espalda a la pared,
en mis muñecas una hoja rasga mi piel y el delgado metal en mi carne incrusto,
hasta romper el recipiente que guarda de mi vida la esencia,
entonces fluye por mis manos la ambrosia de mi existencia,
mas el corazón no para su latido y una vez más juega en contra mía,
expulsando en cada pulso un poco de vida, un poco de mi,
veo nublar mis ojos, mi mente se adormece hasta llegar al sueño,
y me convierto en un reloj de sangre
marcando el tiempo que tarda en concluir una vida,
hasta que el corazón cae víctima de su propia trampa
expulsando de mi la última gota del liquido que tiñe de rojo mi mundo.
Julio
17
Sus ojos mostraban tristeza
opacando su rostro
un gran tormento y dolor.
Cuando la caída del sol
le mostraba el llegar del frío
y con el una noche de aflicción.
Sus lagrimas caían
y humectaban sus mejillas
mientras suaves gemidos
sus labios emitían.
El crujir de su estomago
explicaba el porque de un cuerpo tan delgado
cuyos huesos marcaban su piel.
Y de pronto sus ojos se cerraron
y una inmensa alergia inundo su ser
dio gracias al cielo al ver que moría
y solo anhelaba no volver.